Si unimos dos pasiones que están cada vez más insertas en nuestras culturas, el running y la cerveza, entendemos por qué esta tendencia crece a pasos agigantados.

Se ha demostrado que beber cerveza después de entrenar es igual de saludable que beber agua, siempre y cuando el consumo sea moderado (330 ml para la mujer y hasta 660 ml para el hombre).

Si eres de esas personas que realizan rutinas de entrenamiento constante para fortalecer músculos y articulaciones o simplemente para mejorar tu resistencia física o mejorar tu técnica en algún deporte y piensas que el alcohol es uno de tus peores enemigos, puede que estés viviendo en el error.

Cuando realizas ejercicio constante existen siempre dos consejos infalibles para que tu entrenamiento tenga mejores resultados, el primero son buenos periodos de descanso para evitar dañar tus músculos y el segundo es mantenerte siempre bien hidratado para no descompensar tu cuerpo, es aquí donde entran las cervezas.

Desde que hacer ejercicio y la onda fitness se pusieron en tendencia, han surgido múltiples bebidas y productos que claman ser la mejor opción para la rehidratación: sueros, electrolitos, bebidas enriquecidas con minerales e incluso el agua potable. Sin embargo hay estudios que demuestran que la ingesta moderada de cerveza posterior a diferentes periodos de entrenamiento y acondicionamiento físico permite restablecer las pérdidas hídricas producidas por estas actividades.

tomar cerveza despues de entrenar
tiene componentes que ayudan a rehidratar al cuerpo ya que el 95 % de la cerveza está compuesta por agua y tiene potasio, antioxidantes y proteínas. De todos modos el consumo debe ser moderado porque sino el alcohol sería perjudicial para la salud.

Los componentes de la cerveza previenen las enfermedades cardiovasculares y reducen el riesgo de un ataque cardíaco. Incluso tiene efectos diuréticos, aumenta la efectividad de la insulina, y hace más sencilla la digestión. A pesar que sus detractores apuntan a su contenido alcohólico, la cerveza sin alcohol posee la gran mayoría de estos beneficios.

Una bebida ideal para hidratarse posterior a hacer ejercicio debe tener alrededor de un 6% de hidratos de carbono, bajo contenido de sodio y potasio. La composición de la cerveza es muy similar a estas características y además, es una bebida recomendada para los deportistas porque está elaborada con ingredientes naturales: malta de cebada, lúpulo, levadura y agua.

Por otro lado, es una gran fuente de nutrientes: vitaminas del grupo B, necesarias para obtener energía de los hidratos, las proteínas y las grasas; y antioxidantes, útiles para contrarrestar el estrés oxidativo derivado de la práctica del deporte.

Así que ¡Salud!