“Un bongo* remonta el Arauca bordeando las barrancas de la margen derecha”.

Así comienza la novela Doña Bárbara, del muy notable escritor venezolano Rómulo Gallegos, en cuyo honor la Corporación de Turismo de Apure ha creado una atractiva y emocionante ruta turística –La Ruta de Gallegos- que recorre bellos sectores del Llano Apureño que tienen relación con los hechos descritos en la mencionada novela. En Doña Bárbara se vive una pugna entre la civilización y la barbarie, pero en este artículo recorreremos la Ruta de Gallegos enfocados en una convivencia armónica entre la civilización, representada por San Fernando de Apure, y la belleza arrolladora y exuberante del adyacente Llano Venezolano.

Llegar a los Llanos Apureños implica un largo viaje al centro-sur de Venezuela, que nos permite conocer rutas llenas de pueblos y ciudades que tienen a su alrededor innumerables bellezas naturales y donde el principal sustento viene de la producción agropecuaria y la artesanía. Si se viene desde Caracas, rumbo a La Encrucijada (vía que utilizamos), se atraviesan los Estados Miranda, Aragua y Guárico. Topándose con maravillas como los Morros de San Juan, el embalse del Guárico, vecino a la ciudad de Calabozo, Los Esteros de Camaguán e innumerables paradas que harán que el largo viaje se convierta en un verdadero placer.

Llegando San Fernando de Apure

Entrar a San Fernando de Apure por esta vía, donde comienza la Ruta de Gallegos, implica ser recibidos por las poderosas aguas del Río Apure, que le da su nombre al Estado que lo acoge. Una vez en la ciudad, descubrimos un ambiente llanero que se respira en cada esquina, donde no faltan los famosos sombreros pelo e’guama, típicos de los llaneros, y buenos lugares para comer deliciosas carnes en todas sus formas, destacándose la “carne en vara”, cocinada sobre grandes fogones con madera.

En San Fernando también podemos disfrutar de bellas plazas y famosas esculturas, donde se destacan las del Prócer de la Independencia José Antonio Páez; una representativa de los Llaneros, inspirada en la figura inmortal de Pedro Camejo, bien llamado El Negro Primero. Anexo a está última está la hermosísima fuente de la abundancia, obra magistral de Alejandro Colina, también autor de la famosa estatua de María Lionza, ubicada en Caracas. Y no podíamos dejar de mencionar a la enorme escultura de San Fernando, el protector espiritual de la ciudad.

Estatua de José Antonio Páez en San Fernando de Apure
Estatua de José Antonio Páez en San Fernando de Apure. Foto Benjamin Brandwijk.

Vale la pena descansar una noche en San Fernando para luego amanecer frescos, rumbo a las tierras de Doña Bárbara. Los mejores hoteles, con precios accesibles, están muy cercanos al centro, cerca de la bella Plaza Bolívar. Pero si no consigue allí, puede intentar en los moteles que están en la vía de Biruaca, justo en el rumbo que seguiremos.

Desayunar al estilo llanero es un reto gastronómico que hay afrontar con felicidad, porque incluye sopas de res o gallina, cachapas, arepas y carne en vara, de res o cochino. Esto le dará todas las fuerzas que necesitará durante todo el día.

Estatua de Marisela, el famoso personaje de Doña Bárbara.
Estatua de Marisela, el famoso personaje de Doña Bárbara. Foto Benjamin Brandwijk.

Tierra de sabanas y mágicos ríos

La Ruta de Gallegos, como ya dijimos, sale de San Fernando de Apure, vía Biruaca, y sigue la carretera troncal 2 que se dirige al sur, hacia Puerto Ayacucho, Capital del estado Amazonas. Esta Ruta, que incluye un recorrido total de aproximadamente 270 Kms, pasa por San Juan de Payara, pueblo natal de El Negro Primero, quien tiene una bella y sencilla plaza allí.. Seguimos la ruta hasta toparnos con el bello Río Arauca, cruzado por el Puente de La Marisela, así llamado en honor a la hija de Doña Bárbara, en la famosa novela homónima. A poco de pasar el puente nos topamos con un parador turístico que muestra una poética estatua en honor a Marisela. Una gran escalinata conduce a la bella estatua, que simboliza la importancia que le dan los apureños a los personajes representativos del sentir llanero, que aparecen en la novela de Don Rómulo Gallegos. Una próxima parada podría incluir los balnearios de San Miguel de Cunaviche, famosos en la región. Luego de este punto, una visita importante se hace en los Médanos de La Soledad, compuestos de bellísimas y muy blancas dunas arenosas que nos hacen sentir en un pequeño Sahara. Las aguas represadas entre las dunas son cristalinas y sirven para tomar refrescantes baños. Muchos conductores de vehículos 4×4 suelen recorrerlas a riesgo de quedar atrapados, pero en época de invierno, de junio a noviembre, las arenas son más compactas por la humedad y permiten un paso relativamente seguro. Seguimos nuestro camino y cruzamos el Puente de La Soledad sobre el Río Cunaviche, el Puente San Felipe sobre el Río Cunavichito, el Puente Río Claro sobre el río del mismo nombre y llegamos a La Macanilla, pequeñísima población donde cruzaríamos en chalana** el Río Capanaparo, frontera norte y entrada a las tierras del Parque Nacional Cinaruco-Capanaparo, también llamado Santos Luzardo, en honor al héroe de la novela Doña Bárbara.

Estatua de Marisela, el famoso personaje de Doña Bárbara.
Estatua de Marisela, el famoso personaje de Doña Bárbara. Foto Benjamin Brandwijk.

Cruzar el Río Capanaparo en chalana es casi una experiencia única, que muy pronto desaparecerá porque el puente que se construye sobre el río está bastante adelantado.

El costo del cruce en dinero es tan insignificante que no vale la pena mencionarlo y tarda aproximadamente 15 minutos.

Hay que aclarar que todos estos ríos están en su máximo esplendor durante la época invernal o lluviosa, que comienza a mediados de mayo y termina en noviembre. Los Llanos cambian dramáticamente durante la época de sequía, cuando los ríos se reducen considerablemente, formando exuberantes playas que constituyen un atractivo turístico visitado cada año por miles de turistas nacionales y extranjeros

En vía hacia el Río Cinaruco, frontera sur del parque nacional mencionado, se pueden hacer pequeñas paradas para ver la belleza de la llanura inundada. Un punto agradable es el puente sobre el Caño La Pica.

Llegamos al bello Río Cinaruco, que también se cruza en chalana y que pronto tendrá su puente. Cruzar el Cinaruco hacia el sur lo lleva en dirección a la unión de los ríos Orinoco y Meta, donde se utiliza otra chalana para llegar a Puerto Ayacucho, capital del Estado Amazonas.

Para los que deseen navegar por el Cinaruco, es importante notificar que cerca del puerto de la chalana hay un improvisado estacionamiento donde se puede dejar el vehículo bien cuidado. Allí mismo pueden contactar a los bongueros (quienes ofrecen sus bongos para los paseos).

Tormenta en el Cinaruco

Cuando llegamos al Cinaruco, a finales de una tarde de octubre que pronosticaba tormenta, tomamos un bongo* rumbo al campamento que nos acogería esa noche.

La tormenta que nos cayó literalmente encima presagiaba el fin del mundo, por la cantidad de lluvia y de rayos. Cada fogonazo del cielo nos cegaba y a la vez permitía ver las riberas del río en medio de tanta oscuridad. Se nos mojó hasta el alma, pero la felicidad surgió al sentir el inconmensurable poder que descargaba la naturaleza y que difícilmente sentiremos en una ciudad. Los amigos del la Corporación de Turismo de Apure, quienes nos guiaban, comenzaron a cantar coplas llaneras en medio de la tormenta, lo cual calentaba nuestros corazones. El bonguero, a mitad de camino, decidió parar en una ribera del río y nos ordenó abandonar el bote en pos de nuestra seguridad, porque el bongo metálico podría atraer un mortal rayo. Allí pasamos una hora abrazados y cantando, para combatir el estrés del frío y el agua que nos empapaba. Allí escuchamos historias terroríficas sobre grupos de reses achicharradas por los rayos, lo cual es historia común en los Llanos.

Cuando amainó la tormenta, seguimos la navegación por 2 horas más hasta el campamento de pesca de Ronald Ranch (www.ronaldranch.com o [email protected] ), que ofrece todas las comodidades para los que buscan la pesca del pavón y otras especies de peces presentes en el Cinaruco.

El paisaje de las sabanas que rodean al Río Cinaruco es de las más bellos que se pueden ver en Los Llanos de Apure; sólo interrumpido por la mágica aparición de las Galeras del Cinaruco, formaciones montañosas que tienen la misma conformación geológica del macizo guayanés, aún cuando se encuentran muy lejos del mismo. A las Galeras se puede llegar caminando, en bongo o en rústico durante la época de sequía; en invierno hay mucho fango alrededor.

Navegar por el Cinaruco es un verdadero placer para los sentidos, por la exuberante vegetación, las aves, el color ocre de sus aguas y por la posibilidad de pescar un enorme Pavón que alegre el campamento. El Cinaruco es uno de los ríos mas apetecidos por los pescadores deportivos del Pavón (aunque también se pueden pescar Bagres, Palometas, Morocotos, Cachama, Payara, etc) y allí consiguen una serie de campamentos con todas las facilidades para la pesca.

De regreso a San Fernando

En la ruta de regreso, se pueden visitar las comunidades de los Yaruros, que representan uno de los principales grupos indígenas Apureños, ubicados en los grandes ríos Arauca, el Cunaviche, el Capanaparo, el Cinaruco y los caños de estos ríos. Generalmente los Yaruros le solicitarán una colaboración económica para visitarlos o fotografiarlos, pero el interés en comprar sus artesanías puede evitar este trámite que también los ayuda económicamente.

En el camino vale la pena visitar la Finca Jardines de Santa Teresa o Campamento CaPANaparo, donde la palabra PAN se destaca porque allí hornean deliciosos panes caseros. En esta finca serán recibidos por una gran cantidad de aves de todo tipo que conviven armoniosamente (paujíes, faisanes, pavos, guacamayas, gallinas, patos llaneros y muchas especies más. Además podrá ver de muy de cerca chigüires, búfalos, picures, reses y otras especies presentes en los Llanos.

¡No olvide comprar los deliciosos quesos llaneros!

Hay que destacar que toda la vialidad entre San Fernando y el Cinaruco se está renovando, por lo que encontrará muchos baches en el camino que pronto no existirán. Recomendamos manejar con mucha prudencia para evitar daños al vehículo, lo cual también previene accidentes con la fauna local.

la Corporación de Turismo de Apure está haciendo un trabajo ejemplar en la conservación, difusión y promoción de la Ruta de Gallegos, que tiene el potencial de convertirse en uno de los mejores destinos turísticos de Venezuela.

Gracias Melina, Aristóbulo y Marcelo por recibirnos y por amar tanto a Apure. Con gente como ellos, el futuro luce muy promisor en toda esta bellísima región.

*Bongo: canoa ancha y de poco calado.
**Chalana: barco menor de fondo plano, usado para cruzar carga, pasajeros y autos de una margen de un río a la otra.

Rómulo Gallegos

Nace en Caracas el 2 de agosto de 1884.

Pertenece al grupo de escritores más destacados de Latinoamérica y uno de los premios literarios más prestigiosos de la lengua castellana lleva actualmente su nombre.

Fue maestro excelso, escritor, político y participante activo del movimiento cultural venezolano del siglo XX, en el que destacó por sus ensayos, cuentos, guiones, obras de teatro, novelas, así como por su rol promotor de la cultura popular.

Sus obras literarias más conocidas son Los Aventureros, Reinaldo Solar, El Forastero, La Trepadora, Cantaclaro, Canaima, Pobre Negro, Sobre la misma tierra, Tierra bajo los pies, La brizna de paja en el viento y la archifamosa Doña Bárbara.

En 1947 llegó a ser Presidente de Venezuela, cargo que pierde por un golpe militar que se desarrolló en 1948. Este hecho lo llevará al exilio hasta el año 1958.

Luego de una muy destacada trayectoria cultural y política, Rómulo Gallegos fallece en Caracas el 5 de abril de 1969.