El duchazo final luego de una intensa actividad física parece ser algo simple

El momento y la forma de ducharnos después de los ejercicios dependerá de varios factores: la temperatura externa, la intensidad de la práctica deportiva y los condicionantes genéticos.

Cuando comenzamos cualquier actividad física, no solo deportiva, la temperatura corporal aumenta y el organismo debe controlarla. La sudoración en sí misma no es otra cosa que uno de los principales mecanismos de regulación de nuestra temperatura. Cuanto más elevada es ésta, más tiene que trabajar nuestro cuerpo para mantenerse estable. El tiempo que debe transcurrir desde que terminamos la práctica deportiva hasta que podemos ducharnos depende de varios factores: la temperatura externa, la intensidad de la práctica deportiva y los condicionantes genéticos de cada persona que determinan la propia sudoración.

La temperatura externa. A mayor temperatura, la transpiración también será mayor. El cuerpo comienza a controlar la temperatura expulsando calor a través de la piel en forma líquida, lo que llamamamos sudor. En temperaturas ambientales, bajas aunque podemos tener la sensación de estar ‘menos mojados’ o incluso secos, sigue existiendo el control de la temperatura corporal.

ducharse luego del ejercicio 2
Sea como sea pero no dejes de ducharte, limpia las zonas de la piel más predispuestas a la aglomeración de bacterias, hongos y restos celulares en las zonas de flexión y en las zonas interdigitales, sobre todo, de los pies. El cambio de ropa también es recomendable ya que los tejidos pueden acumularlos, aunque en menor medida que en la propia piel.

La intensidad de la actividad. A mayor intensidad, mayor transpiración. No sudamos lo mismo cuando corremos de forma intensa que cuando caminamos pausadamente, aunque la temperatura siempre tiende a elevarse y nuestro organismo a controlarla.
Los condicionantes genéticos de control. Hay personas que sudan con mucha facilidad, incluso con una intensidad de trabajo muy ligera. Esto es debido a “cómo venimos de serie”, a las cualidades de nuestro organismo. Estas pueden ser modificadas por hábitos como la nutrición o el entrenamiento, que logra que todos los sistemas de control funcionen de forma eficaz. Es muy habitual que los deportistas comiencen a sudar rápidamente. La temperatura sube muy poco y el organismo es muy eficiente manteniéndola donde debe estar.

Entonces, ¿cuándo me pongo bajo la ducha?

Si nos duchamos en tiempo muy próximo a la actividad deportiva, saldremos de la ducha y seguiremos sudando, sobre todo en ambientes más cálidos. Sin embargo, si esperas demasiado tiempo en climas frescos podemos resfriarnos. Así, conviene esperar hasta que notemos que la transpiración ha cesado, especialmente en verano y climas muy húmedos. Y ducharse inmediatamente después.

La forma como te duches dependerá también de la actividad deportiva elegida y que planees hacer luego de concluirla.

Si te has ejercitado en una actividad cardio training (caminatas, paseo en bicicleta, natación) puedes tomar sin problemas una ducha rápida con agua templada. La práctica ha provocado un mínimo de congestión muscular pues el punto central para el logro de resultados es la respiración

En el caso de la musculación todo depende del horario elegido para ejercitarse. Lo recomendable es hacerlo por noche para dejar descansar el cuerpo un mínimo de 3 horas antes de ducharse; sin embargo si la práctica es por la mañana necesita hacerse muy temprano e incluir el baño minutos antes de salir a trabajar.

El duchazo en los ejercicios de musculación debe ser muy rápido y con agua atemperada, lo más similar a nuestra temperatura corporal. Por otro lado en ambas alternativas de ejercicios se aconseja evitar el agua caliente en el baño, sobretodo en el lavado del cabello, necesariamente deben ser chorros fríos.

 

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