“De qué hablo cuando hablo de correr”  se ha convertido en un estímulo, compartimos algunas de las reflexiones del autor, que sirven como consejos para cualquier persona que salga a correr semanalmente… o que nunca haya salido, pero no lo descarte

Si quieres correr tienes que leer este exquisito relato pasional, inteligente y didáctico, escrito por Haruki Murakami (Kioto, Japón, 1949) quien empezó a correr por lo mismo que todos: quería salir del circulo vicioso: vida sedentaria-aumento de peso-falta de aire cuando se hace un esfuerzo, y algo más, el tabaco. “Fumaba 60 cigarrillos al día, los dedos se me amarilleaban y todo el cuerpo me apestaba a tabaco”.

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En 1982, tras dejar el local de jazz que regentaba y decidir que, en adelante, se dedicaría exclusivamente a escribir, Haruki Murakami comenzó también a correr.

Murakami empezó a correr tarde, con 33 años, y ya no ha parado. ¿En qué pienso cuando corro? Es una pregunta que se hace el escritor. Y se responde: “Los días que hace frío, pienso un poco en el frío, los días que hace calor, pienso un poco en el calor, cuando estoy triste, pienso un poco en la tristeza, cuando estoy alegre, pienso un poco en la alegría”.

El entrenador

Murakami relata cómo tardó años en encontrar un entrenador que le permitiera subir de nivel su técnica. Si bien todos los entrenadores con los que trabajó eran competentes, se dio cuenta, para su sorpresa, de que no todos eran efectivos para ayudar a quienes acudían en busca de ayuda. Una cosa es dominar algo, otra cosa es transferir esa maestría a tus alumnos.

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Mientras habla de sus duros entrenamientos diarios y su afán de superación, de su pasión por la música o de los lugares a los que viaja, va dibujándose la idea de que, para Murakami, escribir y correr se han convertido en una actitud vital.

La Dieta y el peso

En dos meses y medio, Murakami adelgazó tres kilos. Así describe la sensación: “Me gustaría que imaginaran que van a una carnicería, piden tres kilos de carne y luego vuelven a casa caminando con ellos en la mano; tal vez así puedan hacerse una idea de lo que significa cargar con ese peso”. La dieta de Murakami cambió cuando empezó a correr. Afirma que fue de forma natural, que era lo que le pedía el cuerpo: “Hice de los vegetales la base de mi dieta y obtenía las proteínas principalmente del pescado. Nunca me había hecho demasiada gracia la carne. Reduje el consumo de arroz y de alcohol y empecé a emplear condimentos naturales. Los dulces nunca me gustaron”.
Lo mejor para mantener el peso adecuando es correr. “Si haces ejercicio todos los días, tu peso ideal se acaba estableciendo de forma natural”.

Correr con música

El grupo favorito del escritor para escuchar mientras corre, son los neoyorquinos Lovin’ Spoonful. En concreto se decanta por dos álbumes de los sesenta: Daydream y Hums of the Lovin’ Spoonful. “La escuches donde la escuches siempre es estupenda. No pretende mostrar más de sí que lo necesario”, justifica Murakami. Summer in the city’, de Lovin’ Spoonful, la canción perfecta para correr, según Murakami.

 

Cuando te pones a correr y no tienes claro la distancia que vas a hacer

Sigue el consejo de Murakami: “Voy aumentando poco a poco (cada día) la distancia que recorro, pero si aumento el ritmo, acorto el tiempo de carrera. Procuro conservar y aplazar hasta el día siguiente las buenas sensaciones que experimenta mi cuerpo. Idéntico truco utilizo cuando escribo una novela larga: dejo de escribir en el preciso momento en que siento que puedo seguir escribiendo. Al día siguiente me resulta más fácil reanudar la tarea”.

Dominar la fatiga

Todos los que salen a correr lo han padecido. Es ese momento en el que no puedes más e irremediablemente vas a parar, pero, un momento, antes de pararte en ese instante crítico, Murakami se repite mentalmente un mantra: “No soy un humano, soy una pura máquina y como tal, no tengo que sentir nada, simplemente avanzo”. Así supera la crisis y sigue corriendo.
“No hacen falta compañeros ni contrincantes, tampoco se necesita equipamiento ni enseres especiales, no hay que ir a ningún sitio especial. Con un calzado adecuado y un camino que cumpla unas mínimas condiciones, uno puede correr cuando y cuanto le apetezca”. Y a Murakami se le olvida decir un dato muy a favor, con los tiempos que corren: es gratis.

Premiarte por “hacer el trabajo”

Una de las cosas que más le gusta al escritor es disfrutar de una cerveza después de correr, de hecho, mientras está en la carrera ya imagina ese momento, y después de la carrera, ocurre: “Me tomo una cerveza Amstel, todo lo fría que quiero. Por supuesto, está buenísima, pero la cerveza real no está tan buena como la que yo imaginaba y ansiaba fervientemente cuando corría. No existe en ninguna parte del mundo real nada tan bello como las fantasías que alberga quien ha perdido la cordura”.

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Contrario a lo que opinan muchos "Gurús del fitness" a nivel mundial, una cerveza bien fría luego de un intenso entrenamiento o una competencia exigente, puede ayudar en la relajación y recuperación de los músculos. Estudios indican que beber cerveza después de hacer deporte facilita la recuperación de los músculos con agujetas o que muestran síntomas de fatiga gracias a su efecto antioxidante, esto en base a que la fatiga muscular puede tener su origen en un proceso oxidativo que podría frenarse con esta bebida. Es importante resaltar que las cantidades de consumo para obtener el beneficio máximo no debe exceder de 500 ml, lo cual equivale a poco mas de una botella regular. #FullEnduranceTips #FullEnduranceVe #BeFitBeEndurance #DontStop #DileNoAlSedentarismo #EntrenamientoPersonalizado #EntrenamientoFuncional #Cerveza #Beer #CervezaDespuesDeEntrenar #NuevasTendencias

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Los músculos tienen memoria

Cuando se prepara para un maratón, el escritor sigue unas reglas, como no descansar dos días seguidos. “Los músculos son como animales de carga dotados de buena memoria. Si los vas cargando gradualmente y con mucho cuidado, los músculos se van adaptando de manera natural para resistir esa carga”.

Superando las adicciones

El escritor superó su dependencia del tabaco: “Si te pones a correr a diario, dejar el tabaco es una consecuencia natural. Me costó mucho, pero correr a diario y fumar es incompatible. Creo que el deseo, tan natural, de querer correr cada vez más me motivó a la hora de aguantar sin fumar y me fue de gran ayuda a la hora de superar el síndrome de abstinencia”.

– Y una reflexión final: reivindicar sus días de descanso sin ninguna excusa. Algunos días, el escritor se dice: “Hoy no me apetece correr” y punto.

[clickToTweet tweet=”‘No importa si no vivo mucho, pero, mientras viva, quiero al menos que esa vida sea plena’. Haruki Murakami” quote=”‘No importa si no vivo mucho, pero, mientras viva, quiero al menos que esa vida sea plena’. Haruki Murakami #corrermehaenseñado #LaFraguaRUN #somospartedetuseemociones”]

 

Fotografía destacada de: Zetatesters