Aprende a leer las señales que envía tu cuerpo.

Correr es muy beneficioso, pero excederse en cantidad o intensidad o no respetar los descansos pueden resultar perjudiciales.

La falta de un plan de entrenamiento, la realización de planes repetitivos y excesivamente largos tienen consecuencias negativas en tu organismo . La American Physical Therapy Association (Asociación Americana de Fisioterapia) establece una serie de signos que son los que aparecen más habitualmente cuando un individuo sufre síndrome de sobreentrenamiento. Esto no significa que todos ellos vayan a aparecer, puesto que el único síntoma común en todos los casos es la fatiga crónica:

Fisiológicas: los atletas sobreentrenados presentan un mayor ritmo cardíaco, incluso en reposo, con una mayor presión sanguínea y un lento retorno a los valores normales, a lo que se añaden problemas respiratorios, hipotensión y una temperatura corporal elevada.

Físicas: aquí puede haber señales que vayan desde un gran descenso del apetito con un aumento de la sed, hasta problemas gastrointestinales, trastornos del sueño, sensación de agotamiento, y dolores musculares anormales.

Inmunológicas: descenso de la capacidad para evitar lesiones, enfermedades o infecciones, disminución de la rapidez de cicatrización, menor producción de glóbulos rojos que provocarán un mayor cansancio, y reducción drástica de las defensas del organismo.

Bioquímicas: aquí destacan un aumento de la adrenalina, el cortisol, de los ácidos grasos en el plasma, y de la serotonina, mientras se produce una disminución del glucógeno muscular, de la hemoglobina, el hierro y la ferritina.

Psicológicas: ausencia de motivación en las actividades diarias, falta de concentración, baja capacidad para afrontar el estrés, cambios de personalidad que generalmente conllevan un descenso de la autoestima y falta de confianza, pérdida de la libido, depresión, ansiedad e irritabilidad.

En el rendimiento deportivo: poca potencia muscular y poca resistencia física, necesidad de aumentar el esfuerzo para realizar el mismo trabajo con una disminución de la velocidad de recuperación, mayor ritmo cardiaco durante la actividad, y peor coordinación realizando cualquier actividad.

Entonces ya sabes, si notas que te cuesta hacer tus entrenamientos, si tienes trastornos de sueño, si notas que tus defensas están bajas por la cantidad de resfriados que presentas, si notas cambios en tu apetito y te sientes habitualmente cansado es hora de tomar una pausa.

Si deseas ampliar la información te dejamos el siguiente enlace:

http://www.runners.es/nutricion-salud/lesiones/articulo/el-sobreesfuerzo-limite-del-runner-corredor-tiene-precio

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