Saltar la cuerda ayuda a adelgazar, quemar calorías y eliminar la barriga, modelando el cuerpo. En apenas sólo 30 minutos de este ejercicio es posible perder hasta 300 calorías y tonificar muslos, pantorrilla, glúteos y abdomen

Saltar la cuerda es un ejercicio aeróbico bastante completo, ya que estimula la musculatura y el sistema cardiovascular y respiratorio, para comenzar  es necesario invertir en la compra de una cuerda y contar con unas zapatillas  que absorban bien el impacto para proteger las articulaciones.

Los principales beneficios de saltar la cuerda son:

Mejora el acondicionamiento físico;
Tonifica la musculatura;
Ayuda a la quema de calorías;
Promueve la sensación de bienestar;
Desarrolla la coordinación motora, agilidad y equilibrio;
Mejora la capacidad cardiorrespiratoria;
Ayuda a adelgazar.

¿Cómo comenzar a saltar la cuerda?

Al iniciar se deben dar pequeños saltos y saltar sólo cuando la cuerda está pasando cerca de los pies, por 1 minuto, seguido de 1 minuto de descanso, por hasta 20 minutos en total. La postura es muy importante: espalda recta, ojos hacia delante y contraer la musculatura abdominal son necesarios para garantizar la eficacia del ejercicio.

Una opción de entrenamiento para saltar la cuerda y aumentar el gasto calórico es hacer ejercicio de forma intercalada, es decir, saltar la cuerda durante 1 minutos y descansar 1 minuto hasta que se haya alcanzado el tiempo determinado antes de comenzar el ejercicio. De esta forma, es posible acelerar el metabolismo y, por consecuencia, la quema de calorías.

Sin embargo, para garantizar un adelgazamiento saludable es importante evitar el consumo de alimentos ricos en grasa y azúcar, y optar por los alimentos que aumenten el metabolismo, como el jengibre y el té verde, y practicar ejercicios que favorezcan la formación de músculos, como la musculación, por ejemplo.

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¿Cómo prepararte para saltar a la cuerda?

Si ya tienes tu cuerda, lo primero que tienes que hacer es regular su longitud para poder entrenar con ella. La longitud de la cuerda se mide en función de tu altura. Lo único que tienes que hacer es doblarla a la mitad, pisarla en el medio con uno de tus pies mientras te mantienes de pie con los pies juntos y medir los extremos con la cuerda estirada hasta aproximadamente las axilas.

Si la dejas más corta, tendrás que mover los brazos en exceso para poder hacer girar la cuerda y es muy posible que te golpees en las espinillas más de lo necesario (te vas a golpear alguna vez, seguro, pero al menos que sean las menos posibles). Si la dejas demasiado larga, saltar será extremadamente e innecesariamente complicado.

Antes de comenzar a saltar, conviene que hagas un pequeño calentamiento movilizando las articulaciones, sobre todo las muñecas y los tobillos, que son las que van a llevar una mayor carga de trabajo en este tipo de entrenamiento.

Para movilizar las muñecas puedes realizar círculos en ambas direcciones con las dos manos y también puedes flexionar y estirar la articulación ejerciendo una ligera presión con la otra mano. En el caso de los tobillos, flexiona y extiende la articulación mientras mantienes el pie en el aire.

No es necesario ser Rocky Balboa para saltar la cuerda

Para el legendario boxeador de las películas el ejercicio formaba parte de una sesión mucho más exigente de entrenamiento, pero para cualquiera de nosotros puede ser la manera ideal de activar nuestro cuerpo.

Un minuto saltando la cuerda al día no sólo te brindará beneficios para la salud, sino que también te hará trabajar la mayoría de los músculos, te ayudará a mejorar tu balance y coordinación y te permitirá aumentar tu resistencia cardiovascular.