El spinning nos ayuda a acostumbrar al corazón y a nuestros vasos sanguíneos a los cambios bruscos de intensidad que se producen durante las carreras de montaña. Si bien es cierto que la musculatura que trabajamos sobre la bicicleta no es exactamente la misma que corriendo, podemos obtener una gran cantidad de ventajas si incluimos de vez en cuando en nuestra preparación algunas sesiones de spinning.

• Evitamos el estrés muscular y articular porque no tenemos fase de impacto contra el suelo. Esto es ideal para aumentar la carga de trabajo desarrollado por el corazón sin dañar las articulaciones.

• El tiempo de aprendizaje es mínimo y se puede realizar sin molestias en cualquier época del año, sin importar si es de día o de noche.

• Es ideal para descansar activamente tras una dura temporada, sobre todo si los descansos deben ser largos para ajustar una planificación de carrera todo el año.

• Se trabajan y mejoran algunas capacidades físicas básicas para la carrera: resistencia, velocidad, flexibilidad y coordinación, entre otras.

• Es una de las mejores formas de ajustar el peso si nos hemos pasado con la comida en vacaciones y tenemos que volver a correr.

• Evitamos lesiones, ya que fortalecemos la musculatura complementaria a la de la carrera y cuando volvamos a la competición de carrera nuestro cuerpo estará mejor preparado para aguantar sesiones más duras de lo habitual.

• Si llevamos poco tiempo corriendo, mejorará nuestras marcas porque nos ayudará a crear una buena base muscular.

Antes de subirte a la bicicleta y empezar a pedalear, asegúrate de que llevas ropa y calzado cómodo. También tienes que hacer caso a las indicaciones que te da el monitor de spinning para colocarte en una postura correcta. Son detalles imprescindibles no solo para estar cómodo, sino para evitar molestias y lesiones.Una mala posición en la bicicleta puede suponer una lesión.
Peligro de lesión en las rodillas:  pasamos 45 minutos realizando el mismo movimiento de pedaleo sin parar una y otra vez, por lo que las rodillas pueden llegar a resentirse si no distribuimos bien el peso de nuestro cuerpo activando los abdominales. Si hay dolor en la articulación cuando se realiza la actividad, es tiempo de parar y consultar a un especialista.

El constante trabajo del flexor de la cadera e isquiotibiales nos obligará a realizar sesiones de estiramiento de los mismos para evitar acortamientos musculares y problemas de espalda a nivel lumbar.

El monitor debe tener muy claro qué es lo que quiere trabajar en cada sesión, dentro de las normas de seguridad: la formación del instructor es la clave en la clase de spinning. Un monitor que realiza movimientos peligrosos (por ejemplo, cambios muy bruscos de cadencia) es una lesión en potencia.

El spinning no es recomendable para personas que presentan graves problemas cardíacos, aquellas que tienen algún tipo de lesión física, quienes sufren de la tensión arterial o personas con alguna complicación de tiroides.

En conclusión el spinning es una excelente actividad cardiovascular donde mejorarás sobre todo tu capacidad aeróbica. La clave de su éxito reside en la buena praxis y la correcta instrucción. Es conveniente que consultes con tu médico, antes de iniciarte en la práctica de esta actividad física.