El Black Power fue un suceso que marcó la historia en la sociedad y en los JJOO de México 68 y hoy después de 52 años uno de sus protagonistas John Carlos atleta estadounidense pide la abolición de esta regla

El saludo Black Power fue el causante de la expulsión de John Carlos y Tommie Smith en los JJOO México 68.

John Carlos estando en el podio para recibir la presea de bronce que había ganado en la prueba de los 200 metros junto a su paisano Tommie Smith (medallista de oro), realizaron el saludo del Poder Negro durante la ceremonia de entrega de medallas, hecho que les causó la expulsión.

Ahora con 75 años John Wesley Carlos ha inscrito su nombre, junto a otros atletas actuales, en la carta remitida al COI (Comité Olímpico Internacional) para solicitar la abolición de la regla 50 de la Carta Olímpica, que prohíbe las protestas de carácter político y las castiga con la expulsión de los Juegos.

«Los atletas no volverán a ser reducidos al silencio. Nos encontramos ante una encrucijada. El COI y el CPI (Comité Paralímpico Internacional) no pueden seguir penalizando a los deportistas que defienden sus convicciones, sobre todo cuando estas convicciones ilustran los objetivos del olimpismo», comentan los inscritos.

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La historia del Black Power

La idea original de Smith y Carlos para la ceremonia era llevar cada uno un par de guantes, pero a Carlos se le olvidaron en su habitación. El compañero de ambos en el podio, el australiano Peter Norman, que también llevó la pegatina pro Derechos Humanos, les dio una idea: que uno llevara el guante derecho y el otro el izquierdo, a pesar de que el saludo Black Power se manifestaba siempre con la derecha.

Estos tomaron la idea de Norman, y este gesto se trató de un claro ejemplo de protesta en favor de la raza negra y alcanzó nivel mundial. «Si gano, soy americano, no afroamericano. Pero si hago algo malo, se dice que soy un negro. Somos negros y estamos orgullosos de serlo. La América negra entenderá lo que hicimos esta noche», exclamó Smith.

El escándalo y alboroto fue tanto que se les silbó al bajar del podio y, más tarde, el COI decidió expulsarlos de los Juegos por reivindicación política, algo que consideraron «inapropiado». Sin embargo, su gesto no fue en vano. Los tres medallistas de 400 metros, todos estadounidenses, también tuvieron la misma acción. Hasta Bob Beamon se sumó tras su impresionante salto, pero el COI ya no se atrevió a expulsar a nadie más.

Ambos atletas fueron criticados en su país, además de perseguidos y amenazados de muerte.

Smith dejó de competir en el atletismo para acabar jugando al fútbol americano en los Cincinnati Bengals. Carlos siguió un poco más en el atletismo hasta que hizo lo mismo que su compañero en los Philadelphia Eagles. Su mujer se suicidó ante las presiones que sufrieron.

Peter Norman también tuvo problemas por apoyar esta causa, le negaron la participación en los siguientes Juegos Olímpicos, aun habiendo logrado la plaza y se le marginó hasta caer alcoholizado y morir de una parada cardiaca en 2006, con 64 años. Smith y John cargaron su féretro en el entierro.

México 68 fueron sin duda los juegos del denominado Black Power, aquel gesto de Tommie Smith y John Carlos que sentó las bases de la igualdad entre blancos y negros.