¿Sabías que la forma de caminar o correr puede afectar la salud general de tus pies? Todo el mundo camina de forma diferente

La forma en que tu pie apoya al caer al suelo, realmente puede ayudar o dificultar tu capacidad para correr largas distancias. Conocer tu tipo de pisada te ayudará a elegir las zapatillas y el equipo adecuado para tener unos pies felices.

Tipo 1: Pronación

La pronación ocurre cuando el arco se aplana en el apoyo, haciendo que tu pie y tobillo rueden hacia adentro. Esto causa estrés en los tobillos, puede crear férulas en la espinilla y causar otros problemas en la parte inferior de la pierna. Una manera rápida de saber si está sobrepronando es verificando cómo se desgastan las suelas de sus zapatos. Si están gastados en el interior de la suela, es probable que seas un pronador.

Tipo 2: Supinación

Supinación es cuando, en lugar de tener los pies planos, tienes arcos altos. Cuando el pie apoya en el suelo, se pierde gran parte del cojín del pie. El pie no se aplana en absoluto al impactar, y hay poca absorción de impactas. El efecto es externo y puede causar fascitis plantar, esguinces de tobillo y otras lesiones en pies y piernas.

Tipo 3: Neutral

Se produce un apoyo de pie neutral cuando no prona ni supina. Es cuando el pie apoya de una manera eficaz y eficiente, y generalmente conduce a la menor cantidad de lesiones al correr.

¿Qué tipo de pisada tienes? 

Una forma popular (y fácil) de conocer tu tipo de pisada es la “Prueba húmeda”.

PRUEBA HÚMEDA

Paso 1: moja tu pie
Paso 2: pise el concreto seco o el papel de construcción de color.
Paso 3: analiza tu huella.

DESGASTE DEL CALZADO

Analiza el desgaste en la parte inferior de tus zapatos.

(Este método es un poco menos confiable que la inspección exacta de su arco, debido a las diferentes formas en que podemos compensarlo al caminar).

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¡¡¡Nos vemos en la vía Runners!!!