Cuando sales a correr, ¿ves algunos corredores que llevan medias altas ajustadas? ¿Crees que solo se trata de una cuestión de estética? Pues no, no se trata de una moda, seguramente llevan medias de compresión.

Es posible que ya conozcas las medias de compresión como tratamiento para dolencias como la trombosis o las varices. De hecho, su uso más habitual hasta hace unos años ha sido dentro del campo médico. Su fin es el de conseguir mejorar la circulación sanguínea y acelerar el retorno de la sangre al corazón.

Las medias de compresión para corredores también cumplen esa función y otras muchas, como la sujeción de los músculos y la prevención de lesiones. Las hay específicas para entrenar, para la recuperación después del entrenamiento o para competir en carreras.

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También variarán mucho sus beneficios según aspectos como la presión, la longitud o el material con el que estén hechas. Lo que sí debemos tener claro es que son verdaderamente útiles en deportes de resistencia, es decir, cuando corremos muchos kilómetros seguidos.

Si acabas de empezar a correr o entrenas pocos kilómetros al día, no las necesitarás aún. A no ser que sufras alguna dolencia por la que el médico te recomiende llevarlas.

Los primeros días que te pongas unas medias compresivas pueden resultar un poco incómodas para correr. Sin embargo, al quitártelas después de un buen rato corriendo empezarás a apreciar sus efectos. La reducción de la fatiga y del dolor muscular será notable y al día siguiente te darás cuenta de que te recuperas más rápidamente.

Beneficios de Correr con Medias de Compresión

Mejoran la resistencia y el rendimiento aeróbico/anaeróbico

Reducen la aparición de fatiga y los dolores musculares

Favorecen la recuperación después de los entrenamientos

Mejoran el flujo de la circulación sanguínea y el ritmo cardíaco

Las medias específicas de recuperación reducen la inflamación

Ayudan a recuperarse más rápido después del ejercicio

Ofrecen mayor sujeción de los músculos

Minimizan el efecto del impacto que se produce con cada zancada

Mantienen el calor corporal en días de frío y lluvia

Reducen el riesgo de padecer lesiones habituales como la tendiosis aquilea, la periostitis tibial o la fascitis plantar.

Características de las Medias de Compresión

  • Longitud: deberás elegir tus mallas según cuáles sean los músculos que deseas reforzar.
  • Marca: igual que no es recomendable comprar medias con una talla única, tampoco lo es que compres imitaciones o falsificaciones de marcas conocidas.
  • Grado de presión: según para qué vayas a utilizar las medias deberán ejercer mayor o menor presión. En general, debes comprar unas que estén entre los 15-30 mmHg para las medias de entrenamiento y recuperación. Las de 40 mmHg o más ejercen una presión muy fuerte, más recomendable para personas que compiten o que tienen graves problemas de circulación.
  • Tipo de deporte: compra medias de compresión específicas para running.
  • Material: asegúrate de las medias que compres no sean nunca de algodón (no transpira y acumula el sudor). Apuesta por materiales sintéticos como el nylon, el poliéster o el elastano para favorecer la transpirabilidad.