El corredor Simon Cheprot  tenía todo para ganarlo, pero sacrificó el triunfo para ayudar a su compatriota Kenneth Kipkemoi

Un corredor keniata de 25 años, llamado Simon Cheprot, protagonizó un momento memorable, en la Okpekpe International, carrera de 10K Silver Label de la IAAF celebrada en mayo, en Nigeria. El atletismo, sobre todo en las largas distancias, suele entregarnos, de tanto en tanto, momentos que en principio nos ponen tensos, y luego nos emocionan.

Cheprot, dos veces mundialista por Kenia en el Mundial de Media Maratón de la IAAF (lo que ya es un logro inmenso) y medalla de oro por equipos en 2016, tenía el título en la mano cuando su compatriota y amigo Kenneth Kipkemoi, que marchaba primero, se descompensó a pocos metros de la línea de llegada.

Era solo correr unos pocos metros y festejar la victoria en una carrera que ya lo había visto vencedor en 2016 y subcampeón en 2018.

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Sin embargo, Simon Cheprot no pensó más en su victoria personal cuando vio la situación en la que se encontraba Kipkemoi, descompensado, en el suelo.

Enseguida, se detuvo a ayudarlo y, tras varios intentos, consiguió cargarlo hasta el final. Enseguida, llamó al equipo médico, ganándose el aplauso de todos los presentes y el reconocimiento de toda la comunidad atlética.

Poco después de la carrera, Cheprot fue indagado acerca de la situación, y fue contundenten en su respuesta. “Mi padre me dijo un día: ‘Cuando estés caminando y te encuentres con una persona enferma en el camino, ayudala; no la dejes’, así que eso fue lo primero que me vino a la mente cuando vi a mi amigo en el suelo”, explicó el corredor, que tiene un registro de 59:20 en los 21K.

Horas más tarde, Simon Cheprot fue recompensando con 10 mil dólares por su lección de humanidad y por representar la deportividad en cuerpo y alma.