Gracias a la utilización de los intervalos negativos el corredor británico Mo Farah ganó el Maratón de Chicago 2018, con un tiempo de 2:05:11

Cuando se habla de intervalos negativos en el atletismo significa dividir una carrera o entrenamiento en dos partes y en este sentido, el ritmo en la segunda parte de la rodada debe ser más rápida que la primera parte.

Esta técnica casi siempre es utilizada por Mo Farah, atleta de alto rendimiento de Reino Unido que también es procedente de África. En competencias de pista, sobre todo en los Juegos Olímpicos de 2012 (Londres) y de 2016 (Río) dividió su trayecto en la pista y hasta partía de las largadas casi de último.

Por este estilo de carrera ganó varias competencias, sobre todo en las distancias de atletismo de 5.000 y 6.000 metros.

Terminar la carrera con un ritmo de competición es otra alternativa que se nos presenta a la hora de realizar este ejercicio. Es una buena manera de forzar a nuestro cuerpo a llegar al máximo de sus posibilidades y así lograr avanzar en nuestros objetivos.

Sobre los rodajes negativos, el ritmo debe ser creciente, comenzando con un buen calentamiento a un ritmo muy suave, como una especie de velocidad crucero, aumentándolo poco a poco para acabar más fuerte de lo que empezaste.

Se pueden hacer recorridos de ida y vuelta, de forma que la vuelta te lleve menos tiempo y es recomendable enfriar siempre con cinco minutos de trote muy suave.

En las denominadas carreras negativas se suele empezar suave y acabar rápido, pero a menudo pasa lo contrario, se comienza a un ritmo alto dejándose llevar por la adrenalina y se termina como se puede.

Es una de las peores maneras que hay de hacer una competición. Por ello se sugiere salir en una posición retrasada, de forma que los corredores más lentos te lleven y poco a poco ve progresando a medida que vas encontrando espacios.

Vía: Sportlife