Jonas Deichmann sigue con su triatlón alrededor del mundo, ya el deportista alemán se encuentra en el día 36 del recorrido

Jonas Deichmann se encontraba al mediodía de ayer en Makarska, el último cruce del puerto más grande antes de Dubrovnik.

En esta última semana Jonas ha ido progresando muy bien en la natación, gracias a que las condiciones climáticas han ido mejorando, sin embargo se espera que esta cambie en los próximos días.

Ya lleva más de 200 km de nado “La natación es una gran experiencia, me alegro de haberlo hecho. He visto mucho, pero ciertamente no me convertiré en un nadador de larga distancia», comentaba Jonas.

Deichmann dejó Tisno hace una semana, la topografía cambió. “Una especie de isla en isla comenzó con muchos cruces. Nadé un total de 13 kilómetros, inicialmente tenía un recorrido de cuatro kilómetros hasta la isla de Zlarin. No había viento, casi no había olas, como en la bañera, pero cuando nadas afuera en mar abierto, todavía te sientes diferente. Cuando llegan barcos o un cambio repentino de tiempo, es peligroso. Nadé sin parar».

Por la tarde se vuelve más ondulado. «La mayoría de las veces, las olas vienen desde atrás, lo que es un poco empujón, pero en realidad es más molesto que útil porque tragas agua todo el tiempo».

Las heridas de los pies se han ido curando poco a poco, aunque aún no del todo. Pero otros problemas se están volviendo evidentes. “No puedo comer nada picante, y tampoco puedo beber refrescos carbonatados porque me quema brutalmente la boca. Mi lengua y garganta, todo estaba infectado por el agua salada”, comenta el deportista de 33 años.

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En Zlarin, Jonas encontró a su padre y unos amigos que navegan por la zona. Invitándolo a cenar. “Es agradable ver a alguien e intercambiar ideas, hablar, eso te da apoyo mental porque puedes salir de tu rutina diaria”, dijo Jonas.

Desde Zlarin está prevista la próxima gran travesía para Jonas. El aventurero abre camino hasta Primosten durante seis kilómetros. Un viaje de un día de 13 kilómetros. “El casco antiguo de Primosten es hermoso. Cuando llegué, estaba hipotérmico y completamente exhausto. Tragué tanta agua salada, las olas eran tan altas, estuve bajo el agua prácticamente todo el tiempo».

Ese mismo día Deichmann comentó que había tenido problemas con las medusas, aunque  la barba lo protegió un poco, estas de igual manera le picaron en la nariz y en la frente causándole un ardor intenso.

Deseando cambiar a la bicicleta

El viernes pasado Jonas Deichmann finalmente llegó a Trogir y estaba a punto de separarse. «Creo que llegaré a Split el sábado o el domingo a más tardar». “La semana ha ido muy bien, he avanzado mucho”, resume Jonas: “La semana que viene el tiempo debería volver a ser más cambiante. En noviembre seguramente habrá una tormenta u otra. Mi pronóstico es que nadaré un mes más antes de llegar a Dubrovnik». Entonces es hora de cambiar «Tengo muchas ganas de volver a montarme en la bicicleta».