La alimentación tiene un papel muy importante en el rendimiento de las personas que practican deporte habitualmente. De hecho, una mala alimentación o una dieta inadecuada puede impedirnos alcanzar nuestros objetivos, ya que el cuerpo no nos acabará respondiendo como nosotros quisiéramos ante un reto deportivo

Un 85 % de los atletas reconocen que toman suplementos deportivos nutricionales, aunque muchas veces desconocen qué componentes llevan los suplementos que toman y cómo actúan en el cuerpo. Sin embargo, algunos estudios ya han alertado de que, ni todos los suplementos que se anuncian para deportistas tienen una base científica sólida, ni son realmente necesarios si la dieta habitual de aquellos que hacen deporte incluye suficiente cantidad y variedad de alimentos.

Casi todos los suplementos deportivos que se venden sin receta “parecen” ser seguros para la población general, mientras se tomen en las dosis recomendadas. Sin embargo, hay quienes llegan a pensar que, si uno es bueno, diez es mejor, y ahí es cuando entra el peligro, y no por consumir más de lo que necesitas mejorarás tu rendimiento físico. Los excesos pueden ser perjudiciales para la salud y no debemos olvidar que se tienen que consumir como complemento de una buena dieta.

Para muchos, es más práctico tomarse un batido de proteína en polvo después de entrenar, porque se puede transportar mejor que un trozo de carne. Por lo tanto, muchas situaciones justifican el uso de algún suplemento deportivo. La recomendación es consultar a un nutricionista o un especialista para que te diga cuál es el ideal para ti y qué cantidad necesita tu cuerpo.

Reglas para elegir suplementos deportivos seguros

1. Los recomendados, los que tengan registro sanitario del país procedente: te asegurarás de que son productos revisados, y con un buen uso no deberían causar daños a la salud. Investiga bien la marca del producto que quieres comprar o consúltalo con un especialista.
2. Lee bien la etiqueta: además de la información nutrimental, también es importante conocer el resto de ingredientes para saber lo que te vas a tomar. El problema es que no podemos comprobar que realmente el producto contenga lo que dice, muchos suplementos, de dudosa procedencia, se etiquetan de manera incorrecta y contienen sustancias que no se mencionan y que pueden presentar un riesgo para la salud.

3. El término “natural” no significa que sea seguro: los suplementos, aunque sean a base de sustancias naturales, contienen compuestos que podrían generar efectos secundarios negativos o interactuar de alguna manera con algunos medicamentos.

4. Productos milagro, ¡Atención!: lo más importante, es que sepas que no hay píldoras mágicas. Si existieran, todos seríamos fuertes, sanos y ganaríamos todas las carreras. Recuerda que no hay nada mejor que una buena alimentación combinada con el entrenamiento. ¡Los productos milagrosos no existen!