Una de las peores sensaciones que experimenta un corredor durante la carrera es el estado de fatiga muscular. Nos referimos a esa sensación de agotamiento extremo, cuando las fuerzas nos abandonan, obligándonos incluso a abandonar.

¿Sufres a menudo de fatiga muscular? ¿Es ella la culpable de que no llegues a cumplir tus objetivos? No te preocupes, en esta nota te contamos en qué consiste, qué puede causarla y consejos para evitar que aparezca.

¿Qué es la Fatiga Muscular?

La fatiga muscular es la pérdida total o parcial de nuestra capacidad física para seguir realizando una acción determinada.

Aparece cuando nuestros músculos son incapaces de llevar a cabo un movimiento por no tener la fuerza necesaria para continuar funcionando. De repente, nos faltan las fuerzas, nos fallan las piernas y sentimos literalmente como se nos agota la energía (como cuando se acaba la batería de un aparato electrónico)

Cuando la fatiga aparece nos sentimos obligados a disminuir notablemente la velocidad e incluso, en ocasiones más extremas, a parar de forma repentina.

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¿Cuáles son los Síntomas de la Fatiga Muscular?

Para estar seguros de que sabemos identificar la fatiga veamos cuáles son los síntomas más habituales:

Alteración de la presión arterial.

Respiración acelerada e irregular.

Aumento notable del ritmo cardíaco.

Estímulos confusos y falta de coordinación.

Alteración de la función locomotora.

Molestias y dolor generalizado.

Pesadez muscular y agotamiento extremo.

Ansiedad y sensación de incomodidad.

Posibles Causas de la Fatiga Muscular:

La fatiga muscular se produce por una inhibición de la función motora debido al alcance del límite de tolerancia o exigencia muscular máximo de un corredor.

Los músculos experimentan fatiga por diversas causas como: niveles de calcio insuficientes para llevar a cabo una eficiente contracción y relajación muscular, acumulación de ácido láctico, deficiencia de glucógeno o incluso falta de hidratación.

Sin embargo, sí que podemos enumerar una serie de causas que pueden facilitar su aparición:

  • Esfuerzos muy intensos sin una adecuada recuperación
  • Mala o incorrecta alimentación
  • Falta de sueño y de días de descanso
  • Aumentos excesivos de intensidad de trabajo
  • Técnica de carrera incorrecta
  • Monotonía y estancamiento en los entrenamientos
  • Anemia: falta de hierro en sangre
  • Efectos secundarios de ciertos medicamentos
  • Funcionamiento anormal de la glándula tiroides
  • Consumo abusivo de drogas, tabaco o bebidas alcohólicas

10 Consejos para Evitar que Aparezca la Fatiga Muscular

Ya sabemos cuáles son algunos de los síntomas y causas por las que la fatiga muscular aparece. Te vamos a dar una serie de consejos útiles para tratar de evitar que esta dolencia arruine tus entrenamientos.

  1. Establece Objetivos y Planifica tus Entrenamientos
  2. Reduce la Intensidad y Evita el Sobreentramiento
  3. Dedica Más Tiempo a Calentar y a Estirar
  4. Mejora tu Técnica de Carrera y Aumenta tu Cadencia
  5. Hazte Masajes Antes y Después de los Entrenamientos
  6. Descansa Más y Duerme Más
  7. Alterna tus Entrenamientos con Otras Prácticas
  8. Mejora tu Alimentación y Adapta tu Dieta
  9. Hidrátate Bien Antes, Durante y Después
  10. Toma Suplementos Vitamínicos

¡Recuerda el Poder de la Mente!

Hay un punto al que no hemos hecho referencia ¿Qué pasa con nuestro estado de ánimo? ¿La mente no juega ningún papel importante? Por supuesto que sí. Habrá días que saldrás a correr con muchas ganas y otros que sentirás que no vale la pena nada, ni siquiera correr.

Tu estado de ánimo y tu motivación son claves para evitar la fatiga. La adrenalina es nuestra aliada para correr más y mejor. Mientras que, si estás triste, decaído y sin ganas de nada te cansarás antes. Ese agotamiento mental y derrotista solo conseguirá acelerar la aparición de la fatiga.

¡Así que ya sabes, confía en ti mismo, piensa que puedes y sigue corriendo!