Los calambres musculares se definen como un espasmo o contracción repentina, involuntaria y dolorosa. Estos pueden generarse durante o después de la actividad física, el o los músculos se contraen y endurecen hasta el punto de no poder relajarlo

Los calambres musculares generalmente se presentan en las piernas debido a la actividad física realizada durante el día. Cualquier persona puede sufrir un calambre, desde niños hasta personas mayores.

Causas

Actualmente no hay una causa exacta de por qué se producen los calambres, sin embargo estas son algunas de las posibles causas:

  • Esfuerzo excesivo de un músculo.
  • Deshidratación.
  • Mal estado físico.
  • baja reposición de electrolitos, como magnesio, potasio o calcio.
  • Mala circulación de sangre hacia los músculos.
  • Una mala técnica de carrera.

Expertos creen que la principal causa es el esfuerzo excesivo, por eso es común ver a los corredores después de pruebas de larga distancia con calambres musculares.

Cualquier músculo puede acalambrarse, sin embargo, los más afectados son:

Tratamiento

  • Lo primero que debe hacer todo aquel que sufra un calambre es parar cualquier actividad que esté haciendo.
  • Si el calambre es en la pantorrilla, sostén el músculo con una mano mientras que al mismo tiempo levantas los dedos del pie hacia tu rodilla.
  • Calambre en los cuádriceps, en este caso debes estar de pie para levantar el tobillo hacia el glúteo, mientras agarras la punta del pie y empujas despacio el talón hacia el glúteo.
  • Estiramiento de los músculos isquiotibiales, para esto debes sentarte y estirar las piernas hacia delante, una vez en esta posición inclínate hacia adelante y trata de tocar los pies.
  • Masajea suavemente el músculo afectado.
  • Hidrátate.
  • Camina un poco.
  • Aplica compresas de hielo, este ayuda el músculo que se encuentra sensible y adolorido. Pero no lo apliques directamente en la piel, ya que puede dañarla. Puedes envolverlo en una toalla o bolsa.

Cómo evitar los calambres musculares

  • Uno de los puntos más importantes para prevenir estos espasmos es realizar los estiramientos antes y después de una actividad física.
  • La hidratación y reposición de electrolitos son igualmente de mucha importancia para prevenir los calambres.
  • Avanza de forma gradual en los entrenamientos, no vayas de 0 a 100, así no le darás tiempo a tu cuerpo de adaptarse a la actividad.