Muchas veces habrás escuchado el comentario que correr a la larga puede desgastar tus rodillas y que esto podrás apreciarlo más cuando estés mayor. Pero, ¿cuánta verdad hay en esta creencia popular?

Trotar o correr, en sí mismo no le causará artritis. Si ya tiene artritis, y tienes hueso y contacto con el hueso, ni tampoco cartílago en las rodillas, si, corre lo empeorará

Si está corriendo y trotando y el dolor se vuelve tal que altera la forma en la que usted corre, entonces es el momento de parar e ir a ver a su médico.

Aunque ha sido muy repetitivo, la realidad es que el running no acelera el desgate de tus rodillas

Correr no hará “leña” tus rodillas

La realidad es que infinidad de estudios demuestran que, el running a pesar de ser un deporte de alto impacto, en lugar de “hacer leña” tus rodillas, tonifica las articulaciones, previniendo enfermedades en ellas, y fortaleciéndolas. Eso sí, no debes olvidar hacer el calentamiento previo, correr con la técnica de carrera correcta, y chequear tu estado de salud con un médico.

En el caso de las mujeres, el esfuerzo que supone correr, ayuda a prevenir la osteoporosis. La reincidencia de los impactos que tienen lugar durante una carrera estimulan los osteoblastos, células que regeneran y construyen los huesos. Esto hace que la enfermedad se prevenga, aplace su aparición o incluso nunca se presente.

De hecho, correr tonifica las articulaciones y previene enfermedades como la osteoporosis. ¡Fortalece los huesos!

Los estudios hablan por sí solos

Muchas investigaciones que han salido a la luz desmienten este mito tan extendido sobre que correr daña tus rodillas. Entre los resultandos que se han obtenido se tiene:

  • Las carreras de larga distancia producen un efecto protector contra la degeneración de las articulaciones; además existen un estrecha línea entre los corredores y la prevención de la osteoartritis
  • En corredores de maratón con un promedio semanal de 41 kilómetros no se reportaron anomalías en meniscos o rodillas. De hecho, se obtuvo que las probabilidades de desarrollar estos problemas en corredores no es mayor que la prevalencia reportada en personas sedentarias o que practican algún otro deporte.
  • A través de resonancias magnéticas, se observa que las rodillas de corredores amateurs de maratón (antes y después), no presentan lesiones graves de los cartílagos, los ligamentos o de la médula ósea de la rodilla en corredores bien entrenados. Y así muchas otras investigaciones.
Tal parece ser que los corredores no deben preocuparse por lesiones a largo plazo en sus rodillas

No corras solo en asfalto y fortalécete

Por supuesto, debes tener presente que todos los excesos no son buenos. Procura no correr tanto en asfalto, sino combinar los entrenamientos por tierra o en la grama, así evitarás que tus rodillas deban sufrir toda la carga.

Además, es importante que pongas atención en el fortalecimiento de todas las zonas de tu cuerpo; incluyendo, por ejemplo, entrenamientos de fuerza para tus rodillas un par de veces a la semana, esto te ayudará a fortificar los músculos que aguantarán el impacto y evitará las posibles lesiones a futuro.

Tampoco sobrecargues a tus rodillas, combina los entrenamientos en tierra o en grama.

Si tienes unos kilitos de más, es importante que tomes consciencia y para que tu salud ni tus rodillas se vean agravadas, te plantees la opción de adelgazar y no seguir aumentando de peso. Esto debido a que podrías forzar las rodillas y desgastarlas con facilidad.

Por último, sé inteligente y escucha a tu cuerpo. No dejes que la ansiedad te venza y sobrecargues a tu cuerpo de más kilómetros que no puede tolerar, y que fácilmente te pueden causar un daño mayor. Esto, o un mal paso, podría ocasionar la famosa rodilla del corredor, pero en eso eres tú quien tiene toda la responsabilidad y no el ejercicio como tal.

Procura mantenerte en tu peso ideal y así no perjudicar tus rodillas; y siempre, ¡siempre! escucha a tu cuerpo. Esto último es como un mandamiento del deporte.