Si corres con regularidad, esas noches de insomnio que has tenido pueden ser resultado de todos los kilómetros realizados. Aquí tienes el por que

El corredor debería dormir bien, ¿verdad? Todo ese tiempo que pasamos al aire libre, quemando calorías y consumiendo energía con cada zancada… suena como la receta perfecta para una buena noche de descanso. Desafortunadamente, ¡la realidad es otra! Si eres alguien que corre con regularidad, todas esas noches de insomnio que has sufrido pueden ser el resultado de todos esos kilómetros que has estado realizando.

La intensidad de entrenamiento es muy dura y demasiado frecuente

El entrenamiento en exceso puede causar insomnio. Al no dar a tu cuerpo suficiente tiempo para descansar y reparar, corres el riesgo de desarrollar de manera crónica niveles elevados de la hormona del estrés, que no solo altera el sueño, sino también tu sistema inmune… y mucho más. A cambio, escucha al cuerpo e incorpora carreras lentas de vez en cuando. Aumenta de manera gradual tu plan de entrenamiento con el tiempo, asegurándote de que siempre tienes semanas y periodos más relajados cuando reduces el running.

La falta de calorías y nutrientes adecuados

Si entrenas largas distancias mientras que sigues una dieta reducida en calorías, esta combinación es, lo más probable, la que te mantenga despierto por la noche. Te recomendamos que no sigas estas dietas drásticas, no solo durante el entrenamiento, sino en general. El cuerpo necesita nutrientes esenciales para llenar sus reservas de energía – algo que solo se consigue llevando una dieta equilibrada. El hierro es especialmente importante, por lo que merece la pena comprobar los niveles con un médico si experimentas continuamente noches en vela.

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Entrenar demasiado tarde

El que te cueste quedarte dormido puede ser también una señal de que tu cuerpo no está de acuerdo con la hora en la que entrenas. Realizar un workout extenuante tarde por la noche aumenta la adrenalina y el cortisol, dificultando que te duermas. Si hacer workouts por la mañana es impensable, intenta entrenar al menos 3 horas antes de ir a la cama para permitir al cuerpo relajarse.

Para corredores de maratones o de ultra trail, el insomnio puede atacar en el peor de los momentos

La noche de antes. Es el caso común de los nervios. Especialmente si empiezas a pensar sobre la carrera la noche anterior. En su lugar, una semana antes de la carrera, visualiza y prepárate mentalmente. Cubre la ruta, conoce lo que tienes en contra y ten en cuenta qué podría ir mal. De esta manera, cuando llega la noche anterior, puedes sencillamente centrarte en dormir lo suficiente para llegar a la línea de salida preparado, despierto y listo para salir corriendo.

La noche de después. ¿Cómo no puedes estar cansado después de correr 42km? No sabemos cómo eso es posible, pero todo corredor de maratones lo sabe… es posible. Una de las razones es que, aunque tu cuerpo haya cruzado la línea de meta, tu mente sigue corriendo la carrera. La adrenalina que obtienes después de correr una maratón dura horas. Días. Para alguno incluso semanas. Al principio rememoras la emoción, la multitud animándote desde los laterales, el momento en que cruzas la línea de meta y te das cuenta de que has alcanzado un nuevo PB. También podrían ser emociones intensificadas o sensaciones intensas de frustración o felicidad que no permiten que tu mente desconecte completamente.

correr es agotador – pero esto no termina necesariamente en una buena noche placentera de sueño. ¡Si a ti te funciona, genial! Valora cada segundo de sueño y no cambies nada.

Si eres alguien que sufre de insomnio inducido por el Running, baja un poco la intensidad, comprueba tus nutrientes y cambia tus horarios de entrenamiento. Tu cuerpo se hizo para correr. Tú solo tienes que ajustarlo.